Sobre el chat de El Salvador
Trescientos siete kilómetros de costa, del río Paz al golfo de Fonseca, y detrás un país levantado a golpe de volcanes y temblores. La topografía es escabrosa de verdad: se reparte en seis regiones, desde la planicie costera hasta la cordillera fronteriza, con la fosa central por medio. Poca llanura y mucha cuesta.
Eso explica bastante de cómo suena el chat. Quien escribe desde la franja del Pacífico cuenta un país y quien lo hace desde el interior cuenta otro, aunque los separen dos horas de carretera. San Salvador, capital y ciudad más poblada, aporta el grueso, pero también aparecen vecinos de los catorce departamentos y de distritos pequeños de los doscientos sesenta y dos que hay.
No hay formulario ni correo: se elige apodo y se entra. Los salvadoreños de fuera son parroquia fija, se ponen al día y acaban discutiendo con alguien del resto de Centroamérica sobre a quién se le entiende mejor. Se pide poco: escribir con respeto y no soltar enlaces.
Última actualización: 14 de septiembre de 2026