Sobre el chat de Zaraza
Por aquí el Unare siempre ha sido más que un río: es el latido de Zaraza. Sus aguas, que serpentean entre represas como La Becerra o El Cigarrón, riegan no solo sabanas y ganaderías, sino también el alma de un pueblo donde la tierra se mezcla con la fiesta. Cuando llega febrero, las calles se tiñen de música y disfraces durante el Carnaval de Zaraza, una de las expresiones culturales más completas del país. No es solo un evento; es un ritual que atrae a venezolanos y extranjeros, como si el propio río trajera consigo el jolgorio.
Más allá del jolgorio, Zaraza guarda otras tradiciones que no se improvisan: la Procesión del Cristo de la Salud, cada 1 de enero, recorre sus calles con velas y cánticos. No es un desfile cualquiera; es un acto de fe que comenzó en 1857 para agradecer por la erradicación de la fiebre amarilla. La gente se congrega en la Iglesia San Gabriel Arcángel, y la imagen del Cristo, adornada con flores, avanza entre rezos y emociones que resuenan hasta en las quebradas más lejanas.
La ciudad late entre la planicie aluvial del Unare y los valles en forma de U, donde el calor supera los 30 grados pero la brisa del río trae alivio. Aquí no hay que buscar el sabor llanero en restaurantes de moda; se prueba en las fondas donde sirven carne de res asada con yuca, o en los mercados donde el queso de cabra y el casabe se venden como desde hace siglos. Zaraza no se visita: se vive, y en el chat de esta sala, los que la sienten cerca pueden compartirlo sin filtros ni registros.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026