Sobre el chat de San Cristobal Ve
El Teleférico de San Cristóbal, que sube al Pico El Cristo, sigue siendo el emblema de la ciudad: cada tarde, cuando el sol se oculta tras la cordillera, los cables se tiñen de naranja y los tachirenses aprovechan para subir a ver el atardecer entre brisa fría y olor a eucalipto. En el centro, la Plaza Bolívar no solo es el corazón del casco histórico, sino el lugar donde los abuelos de la ciudad juegan dominó bajo los arcos de la antigua alcaldía, mientras los más jóvenes se reúnen en los alrededores de la Catedral para tomar un merengado de parchita.
De día, el Mercado de La Parada bulle con el olor a queso de cabra de La Grita, arepas de trigo rellenas de pernil y el sonido de los vendedores que gritan «¡tome su pan de jamón!» en diciembre. Si pasas por el barrio La Concordia, fíjate en la casa de adobe donde aún preparan el *cachapa* con maíz de la zona; dicen que la receta no ha cambiado desde que los abuelos de los abuelos la trajeron de los Andes.
Última actualización: 10 de agosto de 2026