Sobre el chat de Barinas
Barinas no es solo la capital del estado homónimo, es un pedazo de los Andes que se funde con la inmensa llanura. Aquí el viento lleva el olor a ganado y a pan de horno de leña, especialmente en la zona de Ciudad Bolivia, donde aún se ven las viejas haciendas ganaderas con techos de zinc y paredes de adobe. Por las tardes, cuando el sol se esconde tras la cordillera, el aire se llena del sonido de las gaitas barinesas, ese ritmo que mezcla gaita zuliana con tambores indígenas y que en diciembre suena hasta en las esquinas de Barinas capital, especialmente en el paseo de la rivera del Santo Domingo.
Si buscas algo más fresco, sube hacia Altamira de Cáceres, un pueblo perdido entre montañas donde el café de media altura se cultiva en pequeñas fincas familiares. Allá arriba, a 1.200 metros de altura, el frío de la noche obliga a tomar un calentado —café negro con leche condensada y un toque de canela— en alguna casa de familia. Y no olvides probar el sancocho de gallina en cualquier fonda del centro de Barinas capital, ese plato que lleva yuca, plátano y un trozo de carne que sabe a hierba recién cortada.
Última actualización: 14 de julio de 2026