Sobre el chat de Puerto Píritu
El sol se clava en la arena de la Playa de Puerto Píritu mientras los botes se mecen en la bahía, donde el mar Caribe se mezcla con el olor a salitre y a pescado fresco del Mercado Municipal. A pocos metros, el Faro marca el ritmo de la costa, con su luz guiando a los pescadores que vuelven de las Isletas con capturas para vender en el muelle. No es un pueblo cualquiera: aquí el mar no solo baña, sino que teje la vida cotidiana entre redes, veleros y el rumor constante de las olas.
En la Laguna de Puerto Píritu, las familias se reúnen para pescar al atardecer, mientras los niños corren entre las piernas de los mayores en busca de conchas. Más allá, en las Isletas de Puerto Píritu, el pozo de azufre burbujea bajo el sol y las playas de aguas cristalinas atraen a quienes buscan escapar del calor de la ciudad. El Faro de las Isletas, al final de su trayecto, ofrece una vista que quita el aliento: el mar infinito y la línea del horizonte que se pierde en el azul.
Quien llega a Puerto Píritu no se va igual. Aquí el ritmo lo marca el mar, y hasta el aire sabe a brisa marina y a historias de marineros que partieron con el viento a favor. Si te quedas, entenderás por qué muchos que vinieron de paso terminaron quedándose para siempre.
Última actualización: 6 de septiembre de 2026