Sobre el chat de Pasaje
En Pasaje se vive la calle como quien pasea entre ríos. Apenas a 30 metros sobre el nivel del mar, esta llanura entre el Jubones y el Palenque huele a tierra húmeda y a negocios que se cierran tarde. Los pasajeños salen a la acera no por moda, sino porque el comercio bulle en cada esquina: desde puestos de fruta hasta agencias de exportación que mueven la economía local.
El fútbol es religión aquí, más que en Guayaquil. En la Liga Deportiva Cantonal no se habla de torneos, sino de pasión. Los domingos, el Club Deportivo Cantera del Jubones y el Bonita Banana Sporting Club llenan el ambiente con hinchas que prefieren dejar el orgullo en las gradas antes que en el escudo de un equipo.
La oferta turística crece, pero aún es cosa de locales. Los bosques cercanos y las áreas verdes atraen a quienes buscan sombra sin multitudes, mientras los mercados huelen a plátano maduro y a café recién tostado. Aquí el turismo no es espectáculo, es costumbre.
Última actualización: 7 de agosto de 2026