Sobre el chat de Pampatar
La primera vez que el sol rasga la Punta Ballena, Pampatar se despierta con el olor a salitre y el murmullo de los barcos que vuelven de faena. No es solo el puerto protegido por esa lengua de tierra lo que define este rincón oriental de Margarita, sino el ritmo que marca el mar cuando los pescadores descargan sus capturas al amanecer.
Allí donde la costa se pliega hacia el interior, dos fiestas rompen la rutina: en mayo, el pueblo se viste de fiesta para honrar al Cristo del Buen Viaje; en junio, los alfareros sacan a la calle sus piezas más antiguas en la Fiesta del Alfarero, un homenaje a quienes moldearon la identidad del lugar con barro y manos curtidas por el sol.
Quien pase por La Caranta verá el debate entre quienes quieren proteger la fauna y los que defienden su oficio: la pesca artesanal que alimenta a generaciones. Entre discursos y propuestas, el pueblo sigue siendo ese cruce de caminos donde el mar y la tierra se dan la mano cada día.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026