Sobre el chat de Pampán
Pampán no nació como ciudad, sino como un cruce de caminos donde los ganados y las cosechas se movían entre las montañas trujillanas. En el siglo XVII, el Cabildo de Trujillo donó estas tierras a don Alonzo Sánchez de Aponte para que asentara estancias, y así lo hicieron familias como los Quesada y los Saavedra, que convirtieron estos valles en un punto clave para el comercio andino. Hoy, aunque el tiempo ha cambiado las rutas, el espíritu de aquel cruce sigue vivo en el bullicio de sus calles.
La piña de Pampán es más que un producto: es un sello de identidad. Cultivada en las faldas de la Cuenca La Catalina, su dulzor y tamaño la hacen reconocible incluso fuera del estado Trujillo. Pero donde Pampán brilla de verdad es en sus fiestas. Las patronales en honor al Niño Jesús, con sus misas y romerías, son un espectáculo de fe y color. Y si quieres ver cómo se vive la tradición, no te pierdas las procesiones de Semana Santa, donde el Calvario se llena de velas y cánticos bajo la luna.
Para llegar a Pampán, basta con tomar el cruce que une las carreteras hacia Zulia, Lara, Boconó o la capital trujillana. No importa por dónde entres: el municipio te recibirá con sus cuatro parroquias, siendo La Paz la más poblada, y te mostrará que aquí lo agrícola y lo festivo van de la mano. ¿Quieres saber más? Aquí hablamos de eso.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026