Sobre el chat de Encontrados
Cuando el Zulia y el Catatumbo se abrazan en el sur del lago de Maracaibo, el agua dibuja curvas y meandros que son más que paisaje: son calles fluviales. Encontrados nació así, en el punto donde dos ríos se encuentran, y lleva ese nombre como herencia de aquellos primeros viajeros que, en el siglo XVI, siguieron sus aguas hasta quedarse. Hoy, el aire pesa con humedad tropical, los botes navegan cargados de pescado fresco y la gente se saluda por los nombres de las veredas antes que por los apellidos.
Las fiestas aquí no son decorado: el 16 de julio se encienden velas para la Virgen del Carmen, patrona de estos lares, y el 4 de noviembre el olor a pólvora y a aguardiente se mezcla con el de las arepas recién hechas. Los ríos no son solo decoración: son la despensa y el camino, y en sus orillas crece el maíz, los pastos para las vacas y hasta los manglares donde se esconden cangrejos y bagres.
Quien llega a Encontrados suele terminar preguntando por el camino del río antes que por el del centro. Porque aquí el tiempo se mide por el vaivén de las aguas y por el crujido de las hojas de plátano al freírse en la sartén. La gente habla de la pesca como otros hablan de fútbol, y si alguien pregunta por el lugar, no tarda en escuchar: "Ah, sí, el sitio donde los ríos se hacen uno".
Última actualización: 7 de agosto de 2026