Sobre el chat de El Tocuyo
Los tocuyanos son de hablar pausado pero de ideas rápidas, como el río que baña su pueblo: el Tocuyo arrastra historias y no suelta prisa. Aquí la calle es el mejor escaparate, donde los abuelos cuentan a los niños cómo Juan de Carvajal plantó la primera ciudad en 1545 y desde entonces no ha parado de crecer entre cujíes y cardonales.
En El Tocuyo la cultura no es un museo: está viva en los conventos que enseñaron a medio país durante la colonia, donde hombres como el Dr. Juan Pérez Hurtado o el Dr. Tomás Gil de Yepes dejaron su huella. Hoy, al caer la tarde, el aire huele a pan recién horneado y a café de altura, mientras en la esquina alguien comenta el último partido de béisbol o la fiesta de la Inmaculada Concepción, patrona de la ciudad.
No es raro ver a un vecino leyendo el periódico bajo un árbol de ceiba o a un grupo de jóvenes debatiendo la obra de algún tocuyano ilustre. Aquí el tiempo se mide en historias, no en relojes, y si te quedas hasta el anochecer, quizá te cuenten cómo desde esta tierra salieron las expediciones que fundaron media Venezuela.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026