Sobre el chat de Chiriqui
En la esquina noroeste de Panamá, entre montañas que esconden cascadas como la de Chorro El Macho y tierras fértiles que huelen a café recién tostado, se extiende Chiriquí. No es solo la provincia donde el volcán Barú —el único en el país que permite ver ambos océanos desde su cima— desafía al cielo con 3.474 metros. Es el territorio de los *guaymíes*, con sus tejidos de *chaquira* que cuentan historias de siglos, y de pueblos como Boquete, donde las mañanas son frías y los atardeceres saben a vino de altura.
Si pasas por David, la capital, no te pierdas el mercado de frutas en la calle 6, donde el olor a mango hilacha o a guanábana fresca te arrastra a probar un *sancocho chiricano* en cualquier fonda humilde. O si prefieres el ritmo de los ríos, en Gualaca el sonido del agua al caer en el Parque Nacional La Amistad es tan fuerte que ahoga hasta los rumores. Aquí, hasta el clima tiene carácter: en junio, las lluvias empapan los caminos pero dejan el aire tan limpio que parece que el Barú se acerca para saludarte.
Última actualización: 18 de julio de 2026