Sobre el chat de Arraijan
El sol se cuela por la mañana entre los árboles del Parque Nacional Sarigua, a solo 20 minutos de Arraiján centro, donde algunos aprovechan la sombra de los almendros para tomar su café con una hojuela recién horneada en la panadería La Popular. El olor a pan recién hecho se mezcla con el de la tierra mojada en temporada de lluvias, cuando los caminos a La Chorrera se ponen rojos y resbaladizos. Aquí no hay prisa por llegar a ninguna parte: en el Mercado Público de Arraiján aún se regatea el precio de los plátanos maduros o el pescado fresco de las 5 de la madrugada, mientras los vendedores de *sancocho* gritan «¡caliente, caliente!» a las seis en punto.
Los fines de semana, el Puente de las Américas se llena de familias que van a Buenaventura a probar los mariscos en los puestos de la costa, o a pescar desde el muelle. Si prefieres algo más tranquilo, en el corregimiento de Nuevo Emperador aún se ven potreros con vacas pastando cerca de las casas de madera pintadas de colores. Eso sí, si vas por la carretera hacia Capira, no te pierdas el desvío hacia la quebrada de Río Grande: allí, entre piedras y guayacanes, algunos locales esconden sus hamacas para echarse la siesta al son del viento.
Última actualización: 8 de agosto de 2026