Sobre el chat de Cariaco
Aunque hoy es un pueblo tranquilo de Sucre, Cariaco nació en el siglo XVI como San Felipe de Austria de la mano de Joan Orpí. Los caribes lo acecharon durante años, pero la llegada de indígenas y pardos tras el abandono del castillo de Araya en 1762 le dio el impulso definitivo. Alexander von Humboldt pasó por aquí en 1799; en sus notas dejó constancia del algodón que entonces sembraban sus habitantes.
El Cordón de Cariaco sigue siendo un referente para quienes conocen la zona: es la franja ribereña del río Carinicuao, donde aún se ven las huellas de la agricultura tradicional. Más allá del casco urbano, barrios como Las Manoas o Los Silos conservan el sabor de una vida que huele a salitre y a tierra mojada por las lluvias.
Un terremoto en 1997 sacudió Cariaco y cambió su paisaje urbano para siempre. El Liceo Raimundo Martínez Centeno y otras escuelas quedaron en ruinas, pero la gente del pueblo supo reconstruir. Aquí no hay que buscar fiestas inventadas: la identidad está en los detalles silenciosos, como el cultivo de algodón que Humboldt vio hace dos siglos.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026