Sobre el chat de Bariloche
En el corazón de los Andes, donde el viento arrastra el aroma a pino araucaria y el chocolate caliente humea en las mesas de la Galería del Molino, Bariloche no se parece a ningún otro rincón de Argentina. Esta ciudad, que crece pegada al lago Nahuel Huapi, atrae tanto a esquíadores que buscan el cerro Catedral como a familias que llenan los parques con mate y facturas. Si vienes en verano, no te pierdas la Ruta de los Siete Lagos; si es invierno, prepárate para que el sol se esconda tras las montañas antes de las cuatro de la tarde.
Más allá del centro, en Villa Tacul o Colonia Suiza, la vida gira en torno al asado con cordero patagónico y a las malterías artesanales que fermentan su propia cerveza. Los vecinos aún recuerdan cuando la única forma de llegar a este laberinto de fiordos y bosques era en barco desde Puerto Blest, antes de que el camino pavimentado uniera estos pueblos desde los años 70. Hoy, el teleférico del Cerro Campanario sigue siendo el mirador favorito para ver caer el sol sobre los lagos.
Última actualización: 18 de julio de 2026