Sobre el chat de Aroa
Aroa nace en 1782 como parroquia eclesiástica bajo la advocación de San Miguel, un hito que marcó su identidad. Pero su historia se remonta más atrás: aquí los españoles explotaron las Minas de Cobre a principios del siglo XVII, un legado que atrajo a mineros y comerciantes que dejaron huella en sus calles.
El municipio Bolívar, del que Aroa es capital, se extiende entre lomas y montañas donde el Río de Aroa y sus afluentes como Cumaraguita o Cararapa dibujan el paisaje. La tierra fértil da para café, caña de azúcar y cítricos, pero también para ganadería lechera; los quesos de Aroa son un clásico entre los viajeros.
Si pasas por aquí, no te pierdes el Salto: una caída de agua que corta el aire con su frescor. Por las noches, en los bares del centro, se habla de los yacimientos que un día fueron de Simón Bolívar, pero hoy el tema suele derivar a los cultivos o a la gente de la sierra.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026