Sobre el chat de Arg
En Argentina el asado no es un plato, es un ritual que une familias, amigos y hasta desconocidos en la mesa. Aquí no se discute si el fuego debe ser de leña o carbón —eso es sagrado—, pero sí se habla de los cortes que merecen la parrilla: el vacío, la entraña o ese matambre que algunos llaman «la reina de la parrilla». Los que vienen a esta sala suelen ser de los que se manchan las manos con chimichurri, los que saben que un buen vino malbec no es un capricho y los que defienden a capa y espada que el dulce de leche es el ingrediente secreto de la torta rogel. No faltan los que preguntan por el horno de barro para hacer empanadas de humita o los que discuten si el choripán debe llevar chimichurri o no.
Pero no todo es comida: en esta sala también hay espacio para el fútbol, ese deporte que en Argentina se vive como una religión. Aquí se debaten los errores de Scaloni, se recuerda a Maradona como si fuera un tío lejano o se comparan los estilos de Messi y Di María. Los hay que van a por el último chisme de Boca-River, otros que defienden a capa y espada a Racing y no pocos que confiesan que su equipo favorito es el que juega en la B, porque «allí es donde late el fútbol de verdad». Y si el tema se pone serio, siempre queda el recurso de hablar del mate: esa infusión que no es café ni té, sino un ritual que define identidades.
Última actualización: 18 de julio de 2026