Sobre el chat de Torredelcampo
El olivar se pierde hasta donde alcanza la vista cuando sales por la carretera de Jaén, pero en el pueblo la cosa cambia. Torredelcampo huele a pan recién hecho en la tahona de la Plaza de la Constitución y a tierra mojada en septiembre, cuando la Virgen de la Consolación baja en procesión entre cánticos. Los de toda la vida aún se acuerdan de cuando el tren de la línea Linares-Albacete pasaba cerca, y ahora queda el recuerdo en el barrio de La Estación, donde antes había más movimiento que en el centro.
Si te gusta el ajo de los ajos fritos en la Feria de Septiembre, o quieres saber por qué el aceite de oliva virgen extra de aquí se vende a dos euros más en los supermercados de la capital, esta es tu sala. Aquí la gente habla de las tapas en el Bar El Rincón, de los paseos por el Parque de la Alameda al atardecer, y de cómo el Santuario de la Virgen de la Consolación se llena cada año sin perder su esencia. No es un pueblo de postales, pero tiene su magia en los detalles que solo conocen los que viven o han vivido aquí.
Última actualización: 18 de julio de 2026