Sobre el chat de Santiago de Cuba
Santiago de Cuba respira historia por cada esquina, desde el Himno de Bayamo al eco de los tambores de San Pedro. En el centro, la Plaza de Marte late con el bullicio de los santiagueros, mientras el Castillo del Morro vigila el horizonte como lo hizo en tiempos de corsarios. Aquí el son cubano no es folklore: es el ritmo que marca el paso de la gente en la calle Heredia, donde las casas coloniales guardan murallas descascaradas y balcones de madera tallada, testigos de más de cinco siglos.
La ciudad huele a café recién colado y a yuca con mojo en los mercados de la calle Trocha, donde las abuelas regatean con carcajadas y los jóvenes discuten de béisbol entre puestos de frutas exóticas. No falta el guayabo ni el plátano burro, pero el plato que define a Santiago es la *congrí oriental*: arroz rojo con frijoles negros, cocinado con ajo y pimienta, que en cada casa sabe un poco distinto. Si pasas por el Parque Céspedes al atardecer, verás a los ancianos jugarse el dominó bajo la sombra de la Catedral, mientras los niños persiguen pelotas de trapo en la plaza.
Última actualización: 2 de julio de 2026