Sobre el chat de Pinar del Rio
Si pasas por la autovía hacia San Cristóbal, fíjate en el cartel de madera que marca el límite de Pinar del Río: un pueblo donde el tabaco huele más que a dinero, a tradición. Aquí el ritmo lo marca el trino de los canarios enjaulados en las casas, tradición de más de un siglo que aún se respira en barrios como La Conchita o el Reparto La Coloma. No es solo el verde de sus mogotes lo que te atrapa, sino el olor a café recién molido en las colas de las panaderías de Martí, o el rumor de las guaguas que van y vienen entre la Terminal de Ómnibus y el centro.
La gente de aquí no espera a que llegue el Carnaval en febrero para celebrar: en cualquier esquina te dirán que la verdadera fiesta es el ‘Paseo de la Tinaja’, un recorrido nocturno por el Parque José Martí con música en vivo y helados de coco hasta que el último acordeón se calla. Si te acercas a algún habanero en la calle, te preguntarán si has probado el ‘pescado a la criolla’ en algún paladar de Consolación del Sur, donde el mar se mezcla con el ajo y el cilantro en un plato que no encontrarás igual en La Habana.
Última actualización: 9 de julio de 2026