Sobre el chat de Rancagua
El año pasado, en la Feria de la Candelaria, una mujer mayor vendía empanadas de pino con ese toque picante que solo tienen las de Rancagua. Mientras, los niños corrían entre los puestos y el olor a vino pipeño inundaba el aire. Eso es Rancagua: una ciudad que huele a tradición y se respira a fiesta.
Si pasas por el centro, no te pierdas la Plaza de los Héroes, rodeada de edificios históricos y con ese mercado artesanal donde se escucha más a los locatarios que a los turistas. Pero si prefieres un plan más tranquilo, el Parque Comunal tiene senderos junto al río Cachapoal y hasta una cancha de tejo donde los abuelos desafían a los jóvenes. Eso sí, no te vayas sin probar los churrascus, esos chorizos criollos que solo saben igual en la feria del 18 de septiembre.
Última actualización: 10 de agosto de 2026