Sobre el chat de Puerto Montt
El olor a mar y la humedad constante de Puerto Montt se cuelan por las ventanas de esta sala como un invitado más. Aquí, entre el frío de los canales y el bullicio del mercado de Angelmó, el tiempo pasa distinto: la gente habla de la lluvia que no cesa, de los curantos recién sacados de las brasas y de los atardeceres que pintan el Seno de Reloncaví de tonos violetas. Si nunca has probado el milcao con chicharrón o el cordero al palo en una fonda de Pelluco, esta es tu excusa para preguntar a alguien que lo haya vivido.
Más allá del centro, el fiordo y el volcán Calbuco dominan el horizonte. Los locales suelen quedar en el muelle para ver los barcos arrastrar redes llenas de reineta, mientras los turistas se pierden entre las lanchas que van y vienen a Chiloé. En invierno, cuando el viento silba por las calles de Chinquihue, la gente se refugia en las fondas de Angelmó a tomar un trago de *licor de oro* con miel de ulmo, un trago que quema pero que sabe a hogar. ¿Sabes qué es lo que más echa de menos la gente cuando emigra a Santiago?
Última actualización: 9 de agosto de 2026