Sobre el chat de Vina del Mar
El Reñaca siempre fue el epicentro de la noche viñamarina, pero en los últimos años el sector de los 100 metros de la playa ha ganado terreno con bares que mezclan música electrónica y tragos con vista al mar. Si buscas algo más tranquilo, en el centro histórico —cerca del Reloj de Flores— aún quedan bohemios que a las siete de la tarde piden un pique de mariscos y una cerveza local sin prisas.
Los fines de semana de verano, la Quinta Vergara se llena de familias que llevan sus sandwiches de churrasco envueltos en papel manteca, mientras los más jóvenes se agolpan en las gradas para ver los espectáculos gratuitos del Festival Internacional de la Canción. Eso sí, si vas en enero, madrugar es clave: a las once de la mañana ya hay colas en el Paseo 21 de Mayo por los puestos de sopaipillas con pebre recién fritas.
Última actualización: 8 de agosto de 2026