Sobre el chat de Larache
Larache no es solo un puerto pesquero entre Tánger y Tetuán, es una ciudad donde el río Lucus se funde con el Atlántico en una mezcla de olores a salitre y especias. Los domingos, el zoco de la medina se llena de voces que regatean con los puestos de pescado fresco del puerto, mientras en la corniche los niños juegan con las olas al atardecer. No hay que perderse la Puerta de Bab el Kasbah, testigo de siglos de historia, ni la fortaleza española del siglo XIX que domina la bahía.
Si pasas por el barrio de Hayy al-Qsar, fíjate en las casas bajas encaladas y en los tenderetes de msemen recién hechos, ese panqueque marroquí que se deshace en la boca. Los locales suelen tomarlo con té de menta en las terrazas del paseo marítimo, especialmente cuando sopla el viento del norte en verano. Y si te gusta el surf, la playa de Ksar es el sitio: olas constantes pero sin la masificación de otros enclaves.
Última actualización: 14 de julio de 2026