Sobre el chat de Juliaca
El domigo por la mañana, las calles de Juliaca se llenan del aroma a pan recién horneado en los hornos de leña de los barrios altos. En la Plaza de Armas, los vendedores de la feria dominical ofrecen desde quesos artesanales de Huatucana hasta las famosas *torrejas* de San Román, un dulce que ya tiene más de un siglo. Si pasas por el Mercado Central al mediodía, no te pierdas la oportunidad de probar el *chairo*, la sopa tradicional que aquí preparan con carne de cordero y tubérculos de la zona. El centro huele a tierra mojada y a lana de oveja, mientras los músicos de banda tocan huaynos entre los puestos de ropa.
Más allá del bullicio comercial, Juliaca guarda rincones que sorprenden. El barrio de Zepita, con sus casas de adobe y techos de teja, es un viaje al Juliaca de hace cincuenta años. Por las tardes, en la pista de hielo de la Avenida Circunvalación, los jóvenes patinan al ritmo de la música electrónica mezclada con cumbia. Y si vas por la noche, en el barrio de AA.HH. Tahuantinsuyo, las familias se reúnen alrededor de fogones para asar *anticuchos* mientras los niños corren entre los puestos de helados de durazno y fresa.
Última actualización: 8 de agosto de 2026