Sobre el chat de Jaruco
El río Jaruco, que da nombre al municipio, serpentea entre la tierra roja y los mogotes antes de perderse en la Boca, donde el mar se mezcla con sus aguas dulces. Es el mismo que vio pasar a Antonio Maceo en febrero de 1896, cuando la villa ardió bajo sus órdenes y quedó marcada por la guerra. Hoy, entre el rumor del agua y el viento que sube desde el norte, se alzan las Escaleras de Jaruco: un mirador natural de piedra y vegetación que regala vistas hasta donde la vista alcanza, con el verdor de Mayabeque de fondo.
Por aquí también pasa el Ferrocarril Central, que une a La Habana con el oriente cubano, y en el centro mismo de Jaruco late la estación Terrena Caribe, el ojo que vigila el cielo desde sus antenas satelitales. El pueblo respira ganadería, cultivos y el olor a tela en las fábricas textiles que salen para todo el país. Pero no es solo trabajo: en San Juan de Jaruco, fundada en 1770, la memoria se guarda en las paredes del casco histórico, donde el tiempo parece detenerse entre balcones coloniales y calles empedradas.
Si buscas algo más que charlar de lo de siempre, aquí se habla de cómo el río Jaruco sigue siendo el alma del lugar, de las Escaleras que atraen a los que buscan el horizonte, o de la estación que conecta Cuba con el mundo. Sin filtros ni reglas, solo cubanos hablando de su tierra.
Última actualización: 8 de agosto de 2026