Sobre el chat de Guantánamo
El amanecer en la bahía de Guantánamo dibuja un perfil de montañas que se funden con el mar, un paisaje que pocos conocen más allá de las noticias. Aquí, en el extremo oriental de Cuba, la vida transcurre entre el bullicio del mercado de Plaza Martí y el ritmo pausado de los barrios de Santa Catalina o Los Cocos, donde las casas de madera y zinc guardan historias de familias que llevan generaciones en la misma cuadra.
No es raro cruzarse con un sonero en la calle Aguilera o probar un café fuerte en la heladería Coppelia, mientras los niños corren hacia la playa de Boquerón al atardecer. La fiesta de San Juan, en junio, quema las calles con tambores y ron, pero el verdadero sabor local está en la *caldosa*, un guiso de cerdo y plátano que se sirve en las fondas del centro. Si pasas por aquí, no dejes de preguntar por el camino a la Cueva de los Milagros, un sitio que hasta los guantanameros más viejos guardan como secreto.
Última actualización: 8 de agosto de 2026