Sobre el chat de Cotuí
En Cotuí no se habla de cotizos ni de dinero: se habla de lo que lleva el sancocho a la mesa. El arroz blanco con seso vegetal, ese plato que solo se sirve en este rincón de Sánchez Ramírez, es la seña de identidad más clara. Si le añades aguacate, el bocado gana en sabor y en orgullo local: aquí lo sirven como algo más que comida, como tradición con nombre propio.
Las fiestas de la Inmaculada Concepción son el otro gran sello de Cotuí. Del 30 de noviembre al 8 de diciembre, las calles se llenan de música, devoción y el olor a sancocho que se cuela por todos lados. No hay otra fiesta en el pueblo, solo esta: la que nació hace siglos y sigue siendo el corazón de la ciudad, con procesiones que serpentean desde la plaza hasta la iglesia.
Aquí el Yuna no es solo un río, es el que sostiene la vida y el que ha dado forma a la cocina local. Tras la presa de Hatillo, sus aguas criaron carpas, tilapias y truchas que ahora llenan los platos de los restaurantes del municipio. No es un detalle menor: es lo que diferencia a Cotuí de otros pueblos mineros del país.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026