Sobre el chat de Contramaestre
Los contramaestrenses llevan el ritmo del municipio en la sangre. Aquí el carácter se mide por la resistencia de quienes han labrado su día a día entre el río Contramaestre —que parte el pueblo en dos— y la Carretera Central, eje que concentra la vida comercial y social. No es raro ver a vecinos del Consejo Popular de Baire compartir el pan con familias del otro lado del río, donde el tiempo se marca más por el paso de los trenes que por los relojes.
La cultura no se queda en los 18 centros dedicados a elevar el arte en cada rincón. Los grupos aficionados de música y teatro recorren los barrios, desde Guaninao hasta La Canoa, llevando el folclore local a quienes prefieren el calor de una trova en la acera al frío de un bar. Y cuando baja el sol, el río se convierte en testigo mudo de partidas de dominó que se alargan hasta que la luna refleja en el agua.
Si buscas algo auténtico, pregunta por el embalse Carlos Manuel de Céspedes. Ahí está el límite sur de la meseta que define el paisaje, un lugar donde los más mayores aún recuerdan los tiempos en que Contramaestre era solo un camino de tierra entre Palma Soriano y Jiguaní.
Última actualización: 4 de septiembre de 2026