Sobre el chat de Calama
El sol cae a plomo sobre Calama al mediodía, pero en el Mercado Central ya huele a sopa de mariscos y a queso pijije recién hecho. Los puestos se llenan de obreros de Chuquicamata, turistas en ruta al Valle de la Luna y viejos conocidos que discuten el precio del kilo de charqui. Si pasas por ahí un viernes, no te pierdas el feriado calameño: música en vivo en la plaza 23 de Marzo y el aroma del anticucho que impregna hasta el último rincón.
Al caer la tarde, el paseo por las avenidas Balmaceda o Granaderos se vuelve lento. Los niños juegan al fútbol en las veredas frente a las casas de adobe, mientras los mayores se sientan en los bancos a contar batallas de tiempos de la pampa salitrera. Si buscas algo más tranquilo, el Parque El Loa tiene un rincón con palmeras donde el viento arrastra polvo, pero también historias de mineros que llegaron hace décadas y se quedaron.
Última actualización: 9 de agosto de 2026