Sobre el chat de Barahona
Barahona se desparrama entre el mar Caribe y las montañas de la Bahía de las Águilas, donde el viento salado se mezcla con el olor a café recién molido de los cafetales de Polo. La ciudad no es grande, pero su ambiente se nota en el puerto pesquero, donde los barcos regresan al atardecer con capturas que luego verás en el plato de un guandul con coco o un pescado entero frito en la playa de San Rafael. Si pasas por el Malecón al caer la tarde, verás a los abuelos jugando dominó bajo las farolas mientras los jóvenes se acercan a comprar helado de coco en los puestos ambulantes.
Más allá de la urbe, el Parque Nacional Jaragua esconde lagunas y cuevas como la de Las Marías, donde leyendas locales hablan de tesoros escondidos por los colonizadores. No es un destino masificado como Punta Cana, así que aquí la autenticidad se respira: los barahoneros te dirán que el mejor mangú lo hacen en el colmado de la calle Duarte, y que el carnaval de febrero, con sus carruajes tirados por bueyes, es más auténtico que cualquier fiesta turística. ¿El truco para enamorarte de Barahona? Dejarte llevar por el ritmo lento y la hospitalidad de la gente.
Última actualización: 8 de agosto de 2026