Sobre el chat de Arteixo
El viento de Arteixo huele a salitre y a fábrica. Desde las playas de Barrañán hasta el bullicio del polígono industrial de Sabón, este pueblo coruñés mezcla lo marinero con lo industrial como en pocos sitios. Si pasas por la plaza de la Constitución a las ocho de la tarde, verás cómo los vecinos del Ensanche se sientan en los bancos a tomar el fresco mientras los más jóvenes se acercan al local de ensayo de la banda de música. Eso sí, no esperes calles vacías: aquí hasta los gatos tienen horario gallego.
La gente de Arteixo no se conforma con ser solo un municipio más. En la zona de Raíces, por ejemplo, los veranos se llenan de música tradicional en las fiestas de San Xoán, cuando las hogueras llegan hasta la misma orilla. Y si te gusta el pulpo á feira, en cualquier bar de la calle Real te lo sirven con ese toque que solo saben darle las abuelas del barrio de Callobre. Eso sí, no confundas Arteixo con el dinero: aquí el único oro es el que brilla en el mar cuando se pone el sol sobre la ría.
Última actualización: 8 de agosto de 2026