Sobre el chat de Gitanos
El Sacromonte no es solo un barrio de cuevas en Granada, es el corazón donde se cuece la esencia más pura del flamenco y la vida gitana. Aquí no se viene a hablar de generalidades: se charla de bulerías que queman la garganta, de familias que llevan siglos guardando el compás o de la última peña donde un guitarrista de tres apellidos le ha robado el alma a una guitarra de madera de ciprés. Gente como la de la familia Fernández, que en la Cueva de la Rocío llevan cuatro generaciones cantando por seguiriyas, o el tío Paco, que en la zona de Valparaíso aún recuerda cuando las zambras se hacían en patios sin luz.
Pero ojo, no todo es flamenco y tradición: en esta sala también se cuecen debates de lo más vivo. Desde por qué el flamenco moderno pierde fuerza en las peñas hasta si la cultura gitana está siendo absorbida por el turismo de masas. Hay quien viene buscando contactos para tocar en una zambra por San Juan, y quien solo quiere saber cómo se hace un buen chicharrón de cordero en el horno de leña de su abuela. Eso sí, si alguien se pone a hablar de la Semana Santa o de política, aquí le mandan a freír espárragos en tres minutos. En esta sala se respira gitanería, pero con los pies en el siglo XXI: sin romanticismos baratos ni folclore de escaparate.
Última actualización: 8 de agosto de 2026