Sobre el chat de Colegas
El ‘cole’ no es solo el que te cae bien en el curro o el que te invita a una caña por sorpresa. Aquí se cuelan desde el fontanero que te cuenta cómo le fue con el cliente de la calle Larios hasta la estudiante de Bellas Artes que busca a alguien para ir a ver la exposición de los graffitis de La Corza. Lo de siempre, pero sin filtros: si te gusta el rollo de echar horas con gente que no te va a vender nada, este es el sitio.
Los que entran suelen ser de los que prefieren el boca a boca al algoritmo: el que te dice "oye, ¿has probado la hamburguesa de El Padrino en La Merced?" sin que se lo preguntes, o el que te avisa de que en el mercadillo de El Rastro ya no quedan vinilos de Los Planetas por menos de 20 pavos. No es una red social donde subes fotos con filtros, es más bien el bar de toda la vida donde acabas hablando de fútbol con el dueño y de política con el de la pescadería.
Lo que más se cuece son planes improvisados: si alguien suelta que va al mercadillo de los domingos en Lavapiés, en cinco minutos ya hay tres más que se apuntan. O si alguien pregunta por un sitio para ver el atardecer cerca de la Casa de Campo, le responden con coordenadas exactas y hasta le avisan de que lleve algo de comer porque "allí no hay ni un kiosko".
Última actualización: 7 de agosto de 2026