Sobre el chat de Mediterráneo
El Mediterráneo no es solo un mar, sino un estado de ánimo. Aquí se habla de calas escondidas en la Costa Brava donde el agua cambia de azul a esmeralda en un metro, de esos atardeceres en Formentera que parecen pintados a mano. Gente que huele a salitre y crema solar, pero también a paella recién hecha en un chiringuito de Almería o a la pasta al pesto que sirven en Génova a las dos de la mañana. No es raro que entre mensajes aparezcan fotos de barcas de madera en Marsella o de la luz dorada sobre los acantilados de Capri.
Pero ojo, que no todo son playas y fiestas. Hay quien viene buscando trabajo en los invernaderos de Almería, otros que discuten sobre si el mejor jamón ibérico se curaba en Tarifa o en Ibiza, y hasta algún nostálgico que recuerda cómo era Benidorm en los 80. Lo curioso es que aquí confluyen desde el marinero que lleva 40 años faenando en el Estrecho hasta el Erasmus alemán que se empeña en aprender a hacer una auténtica paella valenciana —y acaba quemando el arroz—.
Última actualización: 29 de junio de 2026