Sobre el chat de Warnes
Warnes no nació al azar: su historia se enreda con la de un cura que en 1760 mandó levantar una capilla donde hoy late el municipio. Lo que empezó como un rincón agrícola llamado *La Enconada* —nombre que algunos atribuyen a un mal decir de *Rinconada*— terminó honrando al coronel Ignacio Warnes, héroe de la Independencia, en 1891. Tres siglos después, la ciudad se ha convertido en un enclave clave: a 30 km de Santa Cruz y a 340 metros sobre el nivel del mar, donde el clima tropical de sabana dibuja mañanas bochornosas y atardeceres de brisa.
Entre sus calles, destacan dos nombres que cualquier warnense reconocerá al instante. Por un lado, la Ruta Nacional 4, esa carretera que une Santa Cruz con Cochabamba y que pasa como un eje vital por el municipio. Por otro, la Termoeléctrica Warnes, una de las industrias que han convertido a la ciudad en un referente energético para la región. Pero no todo es cemento y fábricas: el municipio comparte beneficios con el Aeropuerto Viru Viru, un detalle que pocos lugares pueden presumir.
Si buscas el alma de Warnes, fíjate en sus industrias. No solo por las grandes plantas como IPILCRUZ o FINO, sino por cómo esa mezcla de tradición y modernidad atrae a visitantes. Aquí la gente habla de trabajo duro, pero también de sabores que solo se encuentran en esta zona. No hay que inventar nada: basta con mencionar la Ruta 4 para que un local sepa de qué hablas.
Última actualización: 8 de agosto de 2026