Sobre el chat de Villena
Los villenenses saben que aquí la calle huele a pan recién hecho y a historia. Se cruzan con el castillo de la Atalaya al doblar cualquier esquina del centro y, si miran hacia arriba, ven esa silueta que siempre ha velado por la ciudad. No es un pueblo cualquiera: está en medio de tres comunidades y lo nota en el aire, en cómo se mezclan las costumbres sin perder su esencia.
La gente se para en la calle para saludar a un vecino o para comentar cómo ha quedado la última fiesta que llena el casco antiguo hasta la madrugada. No es de extrañar: en Villena hasta el asfalto tiene memoria. El castillo de Salvatierra, aunque menos conocido, sigue ahí, testigo de cuando esta tierra era frontera entre reinos. Y cuando el sol se esconde, lo que queda es el rumor de las murallas y el olor a horchata que sale de alguna terraza escondida.
Si quieres saber qué se cuece por estos lares, aquí no hay filtros: se habla de lo que importa, sin rodeos. Desde el último evento en el castillo hasta cómo se vive el día a día en una ciudad que huele a tierra y a historia.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026