Sobre el chat de Novelda
El olor a mosto en septiembre no engaña: Novelda huele a fiesta, a racimo maduro y a polvo de mármol de Serra. En el barrio de San Isidro, los bares se llenan de vecinos que brindan con vino de la tierra mientras en el Mercado Municipal, abierto desde la mañana, se regatean especias y aceitunas aliñadas. Por la tarde, el paseo por el Parque de la Muntanyeta —con sus vistas al castillo de la Mola— se convierte en un ritual para quienes buscan el fresco bajo los plátanos.
Más allá de los tópicos, en Novelda el día a día tiene su propio ritmo. En el barrio de El Teular, las abuelas venden uvas de mesa en cestas de mimbre frente a sus casas, y en el Polígono Industrial, las máquinas de corte de mármol no descansan ni en agosto. Si pasas por el Casco Antiguo, fíjate en las fachadas modernistas de la calle Colón: ahí reside el alma más antigua del pueblo, donde aún se habla de lo que fue y de lo que será.
Última actualización: 6 de agosto de 2026