Sobre el chat de Oruro
Si alguna vez te has preguntado cómo suena el tañido de las campanas de la Virgen del Socavón al amanecer, aquí puedes preguntarlo. Oruro no es solo una ciudad de ladera, es el corazón de una fiesta que congela el altiplano cada mes de febrero: la entrada del Carnaval, declarada Patrimonio de la Humanidad, donde el diablo danzante y los caporales se mezclan entre multitudes envueltos en serpentinas y confeti.
Pero más allá de febrero, Oruro respira entre el bullicio del Mercado Central —donde las vendedoras de queso paceño regatean con firmeza— y el silencio de las minas de San José, donde el viento arrastra historias de más de cuatro siglos. Si pasas por el barrio de Los Ángeles, fíjate en las casas de colores pastel: son el legado de los mineros que soñaron con un hogar lejos del socavón.
Última actualización: 8 de agosto de 2026