Sobre el chat de Murcia
El domingo a las once de la mañana, el Mercado de Verónicas se llena de voces que preguntan por el mejor 'paparajote' del puesto de la Rosa. No es solo un sitio donde comprar tomates o lechugas: es el corazón de una Murcia que se resiste a perder su esencia. Entre puestos de pimentón de la Vera y quesos de la Sierra Espuña, el olor a horchata con churros recién hechos te arrastra como un imán. Si pasas por allí, prueba el 'pastel de cierva' en el puesto de la abuela Carmen: lleva décadas siendo secreto mejor guardado de la ciudad.
Después del mercado, el paseo por la Glorieta de España se convierte en un pequeño ritual. Desde la fuente de los cuatro ríos hasta el pedestal vacío de la estatua de Alfonso X (que los murcianos llaman 'el Sabio' aunque aquí le tienen más cariño al 'Padre de la Patria'), cada rincón tiene su historia. Si te sientas en los bancos de piedra, verás a los estudiantes de la Universidad de Murcia pasando entre clases, y a los mayores jugando al dominó bajo la sombra de los ficus. Lo mejor es llegar cuando cae el sol y el ambiente se llena de terrazas improvisadas en la plaza del Cardenal Belluga.
Última actualización: 10 de agosto de 2026