Sobre el chat de Langreo
Desde las cuestas de La Felguera hasta el bullicio de Sama, Langreo late con su propia identidad. No es solo el declive de las minas o el eco de los altos hornos, sino el aroma a sidra en las sidrerías de Ciaño o el murmullo de la gente en la plaza del Ayuntamiento los viernes por la tarde. Aquí, el que llega con un «¿dónde queda eso?» se queda con un «vamos a probar las casadielles en la sidrería de la Parra».
La cultura industrial aún impregna cada rincón: el Museo de la Siderurgia en la antigua Fábrica de Armas, o las fiestas de San Pedro en La Felguera con sus verbenas y el concurso de migas. Pero también está la otra cara, la de los barrios más tranquilos como El Sargal, donde los niños juegan en el parque de La Ribera al atardecer. ¿Has probado ya el cachopo en el restaurante de la Plaza de la Constitución? Si no, este es el momento.
Última actualización: 8 de agosto de 2026