Sobre el chat de Itapúa
En Encarnación, la capital de Itapúa, el río Paraná no es solo un límite con Argentina: es el corazón de la fiesta. Cada verano, cuando baja el nivel del agua, aparecen las playas de arenisca como la de San José, donde la gente se junta a tomar tereré con chipá y escuchar chamamé hasta el amanecer. Más al norte, en Hohenau, los colonos menonitas tienen sus propias colonias agrícolas donde venden quesos artesanales y pan de mandioca en mercados rurales que huelen a tierra mojada.
Si cruzas hacia Cambyretá, encontrarás el Mercado Municipal, un hervidero de olores a mandioca frita y carne asada, donde los vendedores gritan los precios de los productos de la zona. Pero lo que más sorprende es el silencio de las serranías de Ybycuí, a solo una hora en coche: allí, entre cascadas y senderos, aún se ven familias recolectando miel de abeja nativa, un dulce que solo se prueba en Itapúa y que huele a monte cerrado.
Última actualización: 8 de agosto de 2026