Sobre el chat de Fernando de la Mora
El domingo en Fernando de la Mora huele a chipá y a tierra mojada. Los vecinos se apiñan en las veredas de San Blas o en la plaza General Bernardino Caballero, donde los vendedores ambulantes no bajan la voz. Si pasas por el Mercado Municipal al amanecer, verás a las abuelas discutiendo sobre el mejor corte de carne para el asado del mediodía. Y no te pierdes el Club Sportivo Luqueño cuando juega en el estadio Feliciano Cáceres: allí el grito de gol retumba hasta el barrio San Antonio.
Después de comer, algunos se escapan al Parque Guasu Metropolitano, ese pulmón verde que cruza la ciudad de norte a sur. Otros prefieren bajar hasta el centro comercial Paseo La Galería, donde los jóvenes se dan cita para tomar tereré antes de que caiga el sol. Eso sí, si te gusta el fútbol callejero, en el barrio San Roque siempre hay una cancha improvisada con porterías de tubos oxidados y balones que rebotan en los charcos de la lluvia de la noche anterior.
Última actualización: 9 de agosto de 2026