Sobre el chat de Ciudad del Este
El domingo por la tarde, en el Mercado de Artículos Usados de Ciudad del Este, se huele el tereré colado con yerba paraguaya recién molida y el humo de los asados de chipá que venden en los puestos callejeros. Es uno de esos olores que te devuelven a la ciudad aunque estés a kilómetros: mezclan el comercio fronterizo con la hospitalidad de siempre, esa que te invita a sentarte a la mesa sin preguntar. Si pasas por el centro, fíjate en las fachadas de los edificios de la Avenida General Bernardino Caballero; algunas aún conservan los murales de los 80, cuando la ciudad crecía como espuma entre Paraguay y Brasil.
Más allá del bullicio comercial, el barrio San Pablo guarda otro secreto: los domingos por la mañana, en la plaza frente a la iglesia, los abuelos se reúnen a jugar a la rayuela y a cantar guaranias viejas. No falta quien lleve un acordeón para animar, aunque sea con una sola canción. Por las noches, en la costanera del río Paraná, los jóvenes se concentran alrededor de las parrillas rodantes, donde el chorizo criollo sabe a gloria y el río murmura entre las sombras del Puente de la Amistad, iluminado como un faro que une dos países.
Última actualización: 9 de agosto de 2026