Sobre el chat de Celanova
Por la Plaza Mayor no pasa desapercibida la colegiata de San Rosendo, con su torre que vigila el casco viejo desde el siglo X. Si alguna vez te pierdes por el barrio de San Miguel, fíjate en las casas señoriales de piedra azulada: son de la época en que Celanova fue corte real con San Rosendo. No es raro que algún vecino te hable de la leyenda del santo y el lobo domesticado mientras tomas un café en la terraza de la plaza, junto a la fuente de los Tres Caños.
Cuando llega el segundo domingo de septiembre, la romería de San Rosendo llena el monte de Celanova con gaitas, puestos de pulpo y santiños. Los que vivimos aquí siempre llevamos en la cartera un billete de cinco euros por si acaso: en el mercado municipal no se regatea el pan de maíz ni el queso de tetilla, y menos ese día. Por las tardes, en el paseo de la Presa, los niños corren detrás de las barcas de remo mientras los mayores comentan el partido del Ourense, que siempre es tema de conversación aunque el equipo esté a una hora en bus.
Última actualización: 29 de junio de 2026