Sobre el chat de Zumpango del Río
Sobre la meseta de Xochipala, a poco más de mil metros de altura, Zumpango del Río se extiende entre lomas rojizas y huertos donde maduran guayabas, anonas y uvas. La ciudad respira el aire fresco de la Sierra Madre del Sur, con el cañón del Zopilote al norte y las elevaciones del sur como telón de fondo. No es raro que los visitantes pregunten por el río Tetelzin, que antaño cruzaba estas tierras y hoy da nombre a calles y leyendas.
En el centro, la Iglesia de Santiago Apóstol domina con sus muros blancos y la imagen del Señor de las Misericordias, centro de devoción desde hace siglos. A pocos pasos, la Organera Xochipala —una ciudad discontinua de asentamientos prehispánicos— recuerda que aquí se mezclaron culturas en un crisol de piedra y tradición. Más allá, las canchas de la Preparatoria #36 o la Unidad Deportiva del PRI son el escenario donde el fútbol y el voleibol mueven a la gente cada tarde.
Los domingos, el olor a fruta fresca y el sabor del bule —el tradicional recipiente de maguey— se mezclan en los mercados. Aquí se cosecha maíz, jitomate y frutas secas, pero también se elabora vino de uva local. La gente habla de fútbol con pasión, de las fiestas patronales y de cómo el calor del día se queda en la memoria cuando el sol cae sobre los cerros de la Guadalupe.
Última actualización: 8 de agosto de 2026