Sobre el chat de Valdepenas
Septiembre huele a mosto y a fiesta en las calles de Valdepeñas. Las Fiestas de la Vendimia y el Vino mueven a todo el pueblo, con sus verbenas nocturnas y el aroma del caldo recién hecho que se escapa de las bodegas centenarias. No es solo el vino lo que define aquí a la gente, sino la forma de vivirlo: con mesura en las copas y pasión en los versos, como los que recitaba el poeta local Gregorio Prieto en el museo que lleva su nombre.
Por las mañanas, los molinos de viento del Museo de los Molinos giran con el viento manchego, recordando que esta tierra es de horizontes amplios y pan duro. El río Jabalón serpentea al sur, y cerca del casco urbano, el cerro de Las Cabezas guarda restos de un poblado ibérico. Pero lo que más une a sus vecinos son esos platos que saben a tradición: las flores manchegas en Semana Santa, los manoletes —esos dulces redondos— o las torrijas de Pascua, que aquí se hacen con un toque de canela que no se encuentra en otros sitios.
Los barrios de Consolación y El Peral añaden capas a esta ciudad, con sus casas bajas y sus patios llenos de geranios. En El Peral, además, se esconden las ruinas de una villa romana, donde el tiempo parece haberse detenido. Si te gusta el arte, el vino o simplemente charlar de lo humano y lo divino, aquí el tema siempre encuentra asiento.
Última actualización: 9 de agosto de 2026