Sobre el chat de Manzanares
El Castillo de Manzanares el Real sigue siendo el símbolo que domina el pueblo, pero la esencia de este rincón de la Sierra de Guadarrama se respira en las calles del centro, donde las casas bajas con balcones de hierro forjado compiten con las tapias encaladas de los corrales.
Los domingos por la mañana, el mercado de la Plaza de la Villa se llena de puestos de quesos de la tierra, esos manchegos que maduran en las bodegas de los vecinos. No es raro ver a algún pastor con su rebaño cerca de la Ermita de la Virgen de la Peña, como si el tiempo se hubiera detenido en el siglo XVIII.
Si pasas por el Puente de la Oliva al atardecer, fíjate en cómo el agua del río Manzanares refleja los últimos rayos de sol sobre las piedras del puente medieval; dicen que en días claros se ve hasta Madrid desde lo alto.
Última actualización: 7 de julio de 2026