Sobre el chat de Tlaxcala
Si aún no has probado el mole prieto en Apizaco, te estás perdiendo uno de los sabores más auténticos de Tlaxcala. Este platillo tradicional, con su salsa oscura y ligeramente picante, se sirve en puestos callejeros cerca de la Plaza de la Constitución. Los domingos por la mañana, cuando el olor a maíz tostado y hierbas se mezcla con el bullicio del mercado, es fácil entender por qué los tlaxcaltecas lo consideran un orgullo culinario.
Más allá de la gastronomía, el estado guarda rincones que sorprenden: desde las pirámides de Xochitécatl, donde las vistas al amanecer entre niebla son de postal, hasta las calles empedradas de Huamantla, famosa por sus tapetes de aserrín durante la fiesta de la Virgen de la Caridad. Si te gusta el turismo cultural sin masificaciones, Tlaxcala es ese rincón de México que no suele aparecer en las rutas más turísticas pero que deja huella.
Última actualización: 10 de agosto de 2026