Sobre el chat de Tabasco
El aire en Villahermosa huele a chocolate de metate en las mañanas, cuando las vendedoras de *tamales de chipilín* pasan por las calles del centro. Si buscas algo más que chatear, prueba el balché —un licor ritual de los mayas chontales— en la Fiesta de la Candelaria, en febrero. No es solo un trago: es historia viva entre los barrios de Tabasco 20 de Noviembre o Pino Suárez, donde las casas de madera aún guardan ecos de la época del cacao.
Más allá de la capital, el estado se estira hasta la selva y el agua: en Frontera, los pescadores salen al amanecer a recoger camarón en las lagunas, y en Teapa el aire se llena con el vapor del pochitoque —un pescado que se fríe entero y se sirve con chile de árbol—. Aquí los horarios no son para atarse a un reloj: la gente llega cuando el sol lo pide, y las conversaciones fluyen entre risas y anécdotas de la última inundación que se llevó media calle. ¿Sabías que Tabasco tiene más ríos que carreteras asfaltadas?
Última actualización: 10 de agosto de 2026