Sobre el chat de San Luis Potosí
Esta ciudad del Altiplano mexicano huele a pan de pulque recién horneado en la Plaza del Carmen y a tierra mojada cuando llueve en el Cerro de San Pedro. Aquí el tiempo parece detenerse en el centro histórico, donde los balcones de cantera rosa se llenan de geranios al atardecer, mientras en el Sotano de las Golondrinas —ese agujero de 300 metros de profundidad— anidan miles de aves que vuelan en espiral al amanecer.
Los potosinos no solo hablan de los fuertes y de la plata que dio nombre a la entidad, sino de sus mercados: el Hidalgo, donde el olor a chile pasado y a hierba santa lo invade todo, o el de San Juan de Guadalupe, donde las mujeres venden atoles de guayaba con canela que queman los labios. Si pasas por la zona de la Presa de San José al caer la tarde, verás cómo los pescadores sacan tilapias que aún saltan en la orilla y cómo los niños corren tras las lanchas de vela latina.
Última actualización: 10 de agosto de 2026